lunes, 23 de mayo de 2016

Cuando todo mundo esta en contra de ti - Raquel Levinstein

"Cuando parece que todo el mundo esta en contra de mí, y esto se convierte en una vivencia cotidiana, una experiencia conocida desde siempre, que difícil, que difícil es vivir así. Me da miedo hablar, expresar lo que siento, tus respuestas, tus miradas, lo que callas, lo que no dices. ¿Por que veo que los demás son felices y a mí me llega solamente infelicidad? ¿Por que me siento solo, a pesar de vivir rodeado de personas y oportunidades? ¿Por que siento que todos están en contra de mí, pero, cuando pienso y analizo, en realidad el no dijo nada agresivo o algo que pudiera lastimarme? Creo que el problema solo esta en mí."

Toma nota en el corazón y abre la razón. Cuando interpretas las miradas y los pensamientos de otro tienes un altísimo riesgo de fallar, de estar equivocado. Es mejor preguntar: "¿Te incomoda lo que digo?" Aclara pero no hagas guerras ni tormentas. Analiza si es el momento propicio para hablar y si lo estas haciendo con las personas indicadas; así como si, en tu afán de hacer las cosas bien, de parecer perfecto, siempre tienes un reclamo a la vida, siempre percibes el negrito en el arroz y descalificas de una pincelada el esfuerzo pequeño o grande que han hecho los demás, como cuando un niño que hoy dio lo mejor de si mismo y saco un seis, le recuerdas que apenas ayer reprobó. ¿Como no vas a percibir molestia hostilidad? si vas viendo pequeños logros a pesar de la adversidad y en vez de estimular el esfuerzo te encargas de remarcar y remachar lo malo, lo que no se hizo, lo que se dejo de hacer, si propagas rumores negativos, si aun en tu supuesta fe eres el que siempre dice: "Pues ojala y Dios quiera", y no siente gratitud por la certeza de lo que aun no ves, ya no te cuestiones: "¿Por que todo el mundo esta contra mi?", ahora lo sabes:una persona sin fe es una persona negativa, conflictiva, pesimista que, sin proponerselo e incluso sin darse cuenta, se convierte en el clásico aguafiestas y genera molestia y descontento.
Otra causa que genera antagonismo es aquella que te lleva a decir: "Tal vez pueda escudarme en la bandera conocida como franqueza: yo digo la verdad aun que les duela, aunque les moleste". Bajo esa bandera escondes tu ira, tu crítica y tu condena, y luego te sorprende que los demás se muestren hostiles contigo.
Tal vez eres de las personas que quieren imponer su voluntad, aun cuando pretendes mostrarte generoso y regalas algo diciendo: "Este regalito lo pones aquí, este cuadrito lo cuelgas ahí." Y el regalito y el cuadrito se aceptan con cariño -tenlo por cierto- pero la imposición molesta, agrede.
No te desanimes, ya has recorrido un camino de análisis y reflexión, ya es posible darte cuenta de que nadie esta en contra de ti, son actitudes que puedes cambiar, palabras que puedes corregir, silencios que puedes guardar y ofrecer.
Ahora abraza a tu niño interior, a ti mismo, y dile: "Pequeñito, te amo tanto, vives en mi corazón, no tengas miedo de equivocarte, de caerte o de no entender. No tienes que ser el campeón, la superestrella, la niña buena ni el hombrecito de mamá. Solo tienes que ser tu, con tu sonrisa espontánea y si te equivocas, mi amor, juntos vamos a aprender del error sanando fracturas del alma, corrigiendo la falla, aprendiendo lo que debes aprender, tolerando lo que debes tolerar".
Descubre un camino diferente: al aceptarte tu puedes dar y recibir amor y aceptación. Si cambias tu, también cambia el mundo. Nadie está en contra de ti, sin las actitudes las que generan molestia, y se pueden cambiar. Si te sientes solo, voltea al cielo y percibe el brillo de las estrellas que te pertenece y el amor de Dios te acobija.